Textos

ELOGIO A LA INCOMODIDAD

“Aprender algo nuevo no es sin un costo narcisista; esa ilusoria unidad propia del yo queda amenazada, resquebrajada…herida. Por esta razón aprender y herida narcisista van juntas inevitablemente. Narcisismo que luego se reorganiza en torno a lo adquirido y lejos de empobrecerse el yo sale beneficiado en su apuesta.

Un deseo decidido hace arriesgar al yo. Arriesga y va por mas. La diferencia entre desear y amar aquello que se desea radica en mantenerse en cierto nivel de incomodidad permanente. Desear en sí mismo…sin hacer nada con ello…es nada. Se avanza en la medida en que esa ‘unidad’ pueda quedar interpelada, puesta en suspenso, cada quien a su medida, a su paso y en su tiempo… porque creo firmemente en que se hace camino solo al andar.”

Silvina Kessissian

BORGES Y YO 

“Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario bibliográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y lo infinito, pero esos juegos son de Borges y ahora tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.

No sé cual de los dos escribe esta página”.

Jorge Luis Borges

UNA DEFINICIÓN DEL INCONSCIENTE 

“Lo que decís o hacés a pesar tuyo… a pesar de tu yo.”

Diego García

EL SÍNTOMA UN AMIGO DE LA CASA 

“Los normales, los que no necesitan curación, son aquellos que se han adaptado, quienes mejor responden a la hipnosis familiar o colectiva, los que obedecen a a la demanda: ‘déjate sugestionar’.

Sin embargo, nuestro aliado, el síntoma, viene en ayuda para limitar la voluntad de sacrificio y arruinar la dupla amo-esclavo. Será el lugar privilegiado en el que el hipnotizado preserve su palabra, gracias a lo que no anda al ritmo del Otro, a lo que resiste el aplastamiento del deseo”.

Daniel Rubinsztejn

SE PUEDE ESTAR SERIAMENTE LOCO

“Dice Montaigne que así como conviene a la juventud contener los excesos de la pasión, la edad madura debe atarearse para refrenar los de la seriedad. La sabiduría, la templanza y la prudencia, sostiene, también pueden extralimitarse”.

Marcelo Barros

SOBRE EL ORIGEN DE LAS ELECCIONES AFECTIVAS

“El psicoanálisis nos ha enseñado que las actitudes afectivas hacia otras personas, tan relevantes para la posterior conducta de los individuos, quedaron establecidas en una época insospechadamente temparana. Ya en los pequeños seis años de la infancia el pequeño ser humano ha consolidado la índole y el tono afectivo de los vínculos con personas del mismo sexo y del opuesto; a partir de entonces puede desarrollarlos y trasmudarlos siguiendo determinadas orientaciones, pero ya no cancelarlos. Las personas en quienes de esa manera se fija son sus padres y sus hermanos. Todas las que luego conozca devendrán para él unos sustitutos de esos primeros objetos de sentimiento (acaso junto a los padres, también las personas encargadas de la crianza), y se le ordenaran en series que arrancan de las “imagos” como decimos nosotros, del padre, de la madre, de los hermanos y hermanas, etc. Así, esos conocidos posteriores han recibido una suerte de herencia de sentimientos, tropiezan con simpatías y antipatías a cuya adquisición ellos mismos han contribuido poco; toda la elección posterior de amistades y relaciones amorosas se produce sobre la base de huellas mnémicas que aquellos primeros arquetipos dejaron tras sí.”

Sigmund Freud

DUELOS DUELEN 

“Del dolor del duelo por la pérdida o muerte de un ser querido puede uno servirse del dolor quemante de un… agua viva. La carne en carne viva, mortificado y hay que ir desprendiendo hilo por hilo, filamento por filamento, filo a filo, uno por uno, pieza por pieza…así se va produciendo para Freud y desde Freud el desprendimiento del otro querido…un trabajo lento terminable e interminable…Quién no  ha creído, más de una vez, ver venir caminando a alguien que se sabe muerto y perdido desde hace años, desde hace daños…y ver cómo a medida que se va acercando se va deshaciendo el parecido…En cuestión de duelo se trata de la desaparición del otro y sus apariciones…”

Claudio Glasman

EL VÉRTIGO DEL ACTO 

“Un acto, cualquiera fuere el asunto en juego, no se produce sin cierto vértigo. Lo testimonian suficientemente lxs analizantes cuando han tenido que vérselas con algún acto que les concernía, es decir del que no podían desentenderse si no al precio de la inhibición o de la compulsión (dos formas de eludir el acto: por defecto o por exceso). 

Y ese vértigo le viene de la caída. Se sabe, incluso se lo experimenta, sólo hay vértigo ante esa inminencia de la caída. No es el caso del síntoma, que preserva el conflicto, que él mismo es, según Freud, conflicto, solución de compromiso; no es tampoco el caso del fantasma y su función de sostén. Un acto pone, a quien involucra, frente a un abismo respecto del cual no basta con asomarse.”

Diego García

ABSTINENCIA 

“Cada vez que el analista no habla de sí, con escucha promueve la tarea analizante.”

Daniel Rubinsztejn

UN DECIR CON CONSECUENCIAS 

“El sujeto no es el que piensa. El sujeto es propiamente aquel a quien comprometemos […] a decir necedades, ahí está el asunto.

Con estas necedades vamos a hacer el análisis y entramos en el nuevo sujeto que es el del inconciente. Justamente en la medida en que nuestro hombre consienta en no pensar, podremos, a lo mejor, saber algo un poquito más preciso, podremos sacar algunas consecuencias de sus dichos; dichos de los que no cabe desdecirse, según las reglas del juego.”

Jacques Lacan

LOS GRANDES RELATOS

“Fieles a la posmodernidad, muchos psicoanalistas desprecian el valor de los ‘grandes relatos’ por considerarlos generalidades caducas que deben ser superadas para dar lugar a la construcción personal del propio relato de cada uno. Esa zoncera ha pasado a ser, verdaderamente, un dogma general. 

Esta mañana leo en una de las clases sobre literatura inglesa que Borges dictó en la UBA que ‘algún rabino ha escrito que la Sagrada Escritura ha sido destinada especialmente, predestinada, para cada uno de nosotros’. Podemos prescindir de la supuesta predestinación y admitir que todo relato universal deviene mito personal según la lectura que cada sujeto haga de él. Es lo que sostiene Lacan en su Seminario XXIII al afirmar que cada uno de nosotros recrea la lengua en el uso personal que le damos. Ningún poeta ignora que la literatura universal es la literatura de lo particular, y viceversa. Una vez más, la poesía me hace más tolerable la vida, la muerte, y los psicoanalistas”.

Marcelo Barros

LA VOZ

“Quizás en la situación analítica ‘online’ la voz cumpla las veces de soporte, una voz que no es cualquiera y que evoca la presencia. Una voz que no deberá irse por las ramas, a excepción de las que dibuje el decir analizante con sus asociaciones.”

Silvina Kessissian

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